Angel de Thierry Mugler
Evento inmersivo de formación / Experiencia de marca
Dualidad atemporal
“Beware of Angels” fue el concepto creativo de la campaña de Angel Eau de Parfum de Thierry Mugler utilizada en 2014. La campaña exploraba la dualidad inherente a la fragancia: lo celestial y lo demoníaco, lo inocente y lo adictivo, advirtiendo sobre el poder seductor de un perfume icónico. Protagonizada por Georgia May Jagger, heredera del legado de Angel tras la campaña original protagonizada por su madre Jerry Hall, la comunicación reforzaba la atemporalidad y el carácter provocador de la fragancia. Angel, lanzado en 1992, es el primer perfume gourmand de la historia, reconocido por su mezcla audaz de notas dulces, envolventes y profundas.
El reto del proyecto consistía en formar a la fuerza de ventas en el nuevo formato del perfume, trasladando el universo olfativo y narrativo de Angel a una experiencia física clara, memorable y pedagógica.
Objetivo
Crear una experiencia formativa inmersiva que facilitara la comprensión profunda del perfume Angel, su composición, su discurso de marca y su dualidad, a través de un recorrido sensorial alineado con las notas y el imaginario de la fragancia.
“Beware of Angels: Un viaje sensorial”
El evento se desarrolló en el Hotel Renaissance de Santiago de Chile y se planteó como una experiencia formativa e inmersiva para la fuerza de ventas del perfume Angel. La jornada comenzó con una charla y coffee break en un espacio completamente blanco, de estética limpia y luminosa, que reforzaba la idea de pureza y claridad. Desde este punto, los asistentes iniciaron un recorrido sensorial diseñado para comprender el universo olfativo y conceptual de la fragancia.
La experiencia se articuló en tres ambientes: Cielo, un espacio etéreo y blanco que representaba el lado celestial de Angel; Delicia Rosa, un entorno gourmand y dulce inspirado en las notas más adictivas del perfume; y Voluptuosidad, una atmósfera intensa y provocadora, con referencias teatrales.
El evento finalizó con un brunch en tonos blancos y celestes, cerrando el recorrido de forma coherente, elegante y memorable.